lunes, 20 de octubre de 2014

COLORES MUTABLES

Viajan los sueños por las alturas
como nimbos de colores mutables,
como una oportunidad que llega
en el tren de media noche,
e irremisiblemente, se deja escapar.

Desde la parte más alta del cerro
se observan con nitidez los poemas
que habitan en las cuevas del lenguaje
como un subterfugio del deseo
que se venera en las palabras del sentir
que nada tienen que ver con los hechos.

Y parece que tocáramos las nubes con las manos,
donde se reflejan los verdes y rojos,
almacenados en la vega de las realidades.

No podemos entender todo lo que se dice
porque el lenguaje es arbitrario, difuso,
sorprendente y lleno de emociones incontroladas,
como las aguas de una cañada desbordada
bajo las aguas de una gran tormenta.

Un jardín no es una huerta.

© Luis Vargas


1 comentario:

  1. Muy bien se me da el poema, amigo. Estupendo!

    Abrazos.

    Pd.- Bien listo que eres!

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