domingo, 1 de enero de 2017

DESEO INSÓLITO


Quiero regalaros un  poema que hable de libertad

y no sé ni cómo escribirlo, ni qué palabras poner.


Decir, sin metáforas, que aspiro sudarios de aire,

con ilusión humana de llegar a un mundo mejor.


Rotular el deseo que nadie enfurezca a la multitud,

salpicada de angustia y ultraje del poder económico.


Un poema que no tenga confusión, ni mienta,

que delate la permisiva corrupción de esta sociedad.


Que promulgue un juego limpio, sin demócratas

convertidos en tiranos dictadores con exceso de poder.


Poner luciérnagas en las noches sin luna, y rayos de sol

en las paredes de las casas vecinales, iluminando sus días.


Quisiera hacer un poema de esperanza, creer

en el buey y la mula que puedan dar calor a un salvador

en esta Navidad.


Quisiera escribir un poema, para regalarlo, que hable

de amor, de solidaridad, sin miedo ni vértigo

de que me tachen de iluso idealista en tiempos revueltos.


Quisiera no acumular nostalgia de cosas que todos tuvimos

y nos fueron arrebatadas por una carta de malas noticias.


Y antes de que me muera, comprobar que hay belleza y música

en las calles, saliendo por las ventanas de todas las casas.


Que nadie pasa hambre, que no hay especulación, ni estafadores

de traje y corbatín, semillas que producen frutos, para todos.


Pero como no se explicarlo ni en prosa, ni en verso, os envío

mi deseo de escribir un poema simplemente.
© Luis Vargas 

jueves, 20 de octubre de 2016

TUVE SUERTE



Tuve suerte,
nací de buena cuna
y me crié en mansión de dioses,
después heredé mucho dinero
y nunca di un palo al agua.

Recorrí el mundo en mi yate
disfruté del buen yantar,
estuve con muchas mujeres,
tuve mansiones por doquier
y alguna vez, hasta di
limosna a un pobre.

Toda mi vida fue de lujo,
de fiestas y carnavales,
y aunque os de rabia
cumplí todas mis ilusiones.

Tuve grandes privilegios
y la gente se inclinaba a mi paso
y obedecían mis órdenes,
pues sabían que yo tuve poder 
y por suerte pude vivir como un dios
sendo el gran señor del mundo.

Y ahora que ya soy viejo,
al despertar esta mañana
me he dado cuenta,
que la vida es sueño,
pues nada tuve, nada fui,
nada soy,  nada tengo
y sin embargo, tuve suerte.

© Luis Vargas Alejo





jueves, 4 de agosto de 2016

LINDES



Un madrigal revolea en los oídos
y se recrea usurpando narices
entre ojos prestos para lo superfluo
de la sensiblería y el llanto fácil,
que fingen las muñecas de oropel.

Una fortaleza mítica
se recrea sobre las ancas negras
de la obrera que regresa a casa,
sin tiempo para ver
las estrellas y sus tentaciones.

La poesía que no funda
o contradice y provoca, adormece
entre tazas de bellezas,
mientras una discrepancia
explosiona en cada verso para el bien.

En la pretensión de exaltar
la sensualidad humana,
repetimos tropos edulcorados
diluidos con los salobres versos,
para esculpir los elefantes azules
y someternos a los cánones
eludiendo las palabras duras
que comprometen la existencia.

Pichy

lunes, 1 de agosto de 2016

APOLOGÍA DEL PRESENTE



Los tornos del espejismo
reprimen la apología del presente.
Los rizos del sufrimiento
subsisten inmutables,
anversos a un osario que próspera
en el código de los centuriones
que pretendieron los astros
y sucumbieron como todos,
bajo el polvo.

Un estremecimiento ambulante
subvierte los ministerios de la razón
cuando se busca una ruta para la paz
con el estandarte de la locura.


Pichy

viernes, 11 de marzo de 2016

ABUELA EN PLAZA DE MAYO



Camina de plaza en plaza
abrazada con la angustia
entre sus manos ambiguas.

Va por su pena gritando
los dolores que laceran
sus más crecidos amores,
que se han llevado a la nada
las uniformadas fuerzas
—dicen testigos que callan—.

Ella no los vio perderse
hasta que no les llegaron
ausentes para la mesa,
que sus faltas le denuncia
despertándole los miedos:

— ¡Desaparecidos!

Y ya el alma se recoge
las razones se diluyen
se suman todos los dioses
en busca de una esperanza.
Que la experiencia le niega
por los cotidianos hechos
donde el hábito represa
aguas negras de la muerte.

Pichy