jueves, 14 de febrero de 2013

Un vallado de miseria



Un Vallado de miseria

Regreso de la memoria visceral,
del desatino zarandeado por el vientre
que nunca supo querer.

Me disipé como el humo de un cigarro
en el turbio espesor 
que asesina  la soledad
y aviva los helechos de la niñez…

Ya no hay prisa por subsanar las expectativas
de un futuro con rencor;
la templanza que un día sosiega,
al otro se vuelve inconformista
y tolera, que las verjas  encajen los caminos
en los que escribir míseros párrafos.

Begoña M. Bermejo

4 comentarios:

  1. Estupendo poema, amiga, de muy buen ritmo. Beso

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  2. Buen poema depresivo, bien escrito, que refleja un estado de ánimo que la poesía, sin duda, disipa y ayuda a superar.

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    1. Este poema nació después de estudiar a Pizarnik, me sentia en deuda y quise experimentar con un poema intimista de rasgos depresivos. No se, de alguna forma necesitaba entender su soledad, y que fin lograba cuando escribia, lo que escribia. Lo que no logré es su misticismo (cuestión de practicar).


      Gracias.
      Besos.

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