lunes, 7 de marzo de 2016

DE ESMOQUIN

Recibí de los ladrillos,
que cimientan la vida,
el vacío de sus agujeros.

Huellas de zancadas cortas
y grandes hendiduras

Todo cuanto avanzo
arrastra hileras de polvo
de los cordones sin amarres.

¿Dónde está la libertad
en las alas de un pingüino?

Begoña M. Bermejo

2 comentarios:

  1. Este poema no me ha salido en el correo.

    Creo que es un poema triste pero muy bien construido con mucha síntesis y ritmo.

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  2. Que bien se me da, amiga. Me resulta muy bien logrado. Felicitaciones!

    Besos

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