jueves, 25 de febrero de 2016

COMO URUGALLOS





Nos hemos convertido en urogallos
alimentándonos de versos acapullados
con imágenes de bosques sin sentido;
y me duele,
me duele tenazmente perder a los amigos
y no poder modificar el designio
ni con las letras de poemas poetizadas
queriendo ser poeta de amores
en la distancia.

Y me duele, me duele tanto, como
mirar un eclipse con los ojos abiertos,
ver el llanto de un sauce solitario
o dejar huevos incubando al pie de un árbol
y al volver,
habérselos comido una serpiente.

Nos hemos convertido en rumbos solitarios,
amantes descarnados, fieras incorregibles,
y nos estamos quedando, ciegos, mudos,  sordos,
sin tacto para abrazarnos.

Decidme: ¿dónde puedo encontrar amor
sin que me duela? ¿dónde está el sendero
en el que borraron tus huellas?

¿Dónde estás hermano?

© Luis Vargas Alejo

6 comentarios:

  1. Me gusta, sí, me gusta por su voz doliente, por sus preguntas sin respuestas, por su necesidad, por su entrega, por como me reflejo en su espejo.
    Besos

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  2. el urogallo es un bicho en extinción parecido a la gallina pero más gordo y sordo, por eso no se entera, perseguido por los cazadores como ave de presa para la cazuela, pero no cacarea, sino que canta y cuando canta, su mal espanta.

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  3. Otro buen poema encuentro hoy en tu abundante cosecha. Qué estás en estado de gracia!

    Abrazo

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  4. jejeje, grasia la que usté tiene ¡resalao!

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  5. Pues, sí que ando medio sala´o, o con tremenda salación...Tengo que ir a ver a un Babalawo, para que me despoje y me abra los caminos...

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  6. jejejeje ¿qué mejor camino que esta Senda, amigo?

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