martes, 16 de febrero de 2016

AY DE NOSOTROS



Al garete
de las orondas cumbres
que divorcian los delirios,
por negligencia
o por cierta expectación oculta,
se obligan,
por falta de reemplazos,
a mantenernos.

Ay de nosotros
si logran los perfectos autómatas.

Sólo el disimulo les diferencia:
unos se lo proponen,
otros poco empeñan, gozándose
de la fuerza a sus fines.

Pichy

7 comentarios:

  1. Amigo, me vas a perdonar, pero por más que lo leo no llego a sacarle nada.
    Creo la síntesis que has impuesto al poema, no deja ver lo que tiene o deseas expresar. No veo enlace entre los versos.
    Vamos, que no lo entiendo: le doy énfasis a un verso y luego el siguiente me cuesta mantenerlo, porque muere en la intención. Ay, no se como expresarlo!!!
    Espera al profesor, que yo no ando muy lúcida.
    Besos

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    1. Nada que perdonar, amiga. No te llegó o no lo logré. Sí que me esforcé en sintetizarlo...puede que se me haya ido la mano.
      Gracias + Beso

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  2. A mi me parece un magnífico poema sintético y rítmico, cuyo tema es un lamento sobre cómo se nos van muriendo los sueños a pesar de que nos mantienen vivos al no haber reemplazo para ellos en la realidad y pobre de nosotros cuando se consiga que los robots sean más perfectos que nosotros, porque nos dejarán siquiera sin sueños...y gozarán de sus deseos los grandes poderosos del planeta disimulando e ignorándonos mucho más hasta aniquilarnos del todo.

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  3. Bien lo interpretas, amiga. No es fácil lograr tanta coincidencia entre autor y lector: me has sorprendido —bueno, es que no dejas de sorprenderme—.

    Gracias + Abrazo

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  4. Me disculpas. amiGO. Hombre, que error gramatical. No lo quiera Dios! Torpeza la mía, varón.

    Abrazo

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