viernes, 10 de mayo de 2013

No hay mal; que a bien no les sea.




Del levante arribará —lo dan por seguro—

el pronosticado tsunami apocalíptico

que atravesará el Atlántico 

golpeándonos con la furia de un desquite.

No habrá rescate de Jehová

ni venganza por los muertos.

Es cosa de la Gaia enfurecida.


Los científicos calculan y advierten,

afónicos en su alarma.

Los gobiernos tienen otras preocupaciones.

Quién sabe, quizás sea una bendición.

Habrá que reconstruir Miami, New York…

¡Superaremos la crisis!

pichy

2 comentarios:

  1. Este poema por su ritmo, claridad y léxico cotidiano, es muy bueno.

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  2. Muchas gracias, por el generoso comentario.

    Abrazos

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