viernes, 10 de mayo de 2013

Proveído



         

Me obligaré a asumir la defensa, aún con mis dudas,
del socialismo que renace con las máculas indilgadas
por el imperio y sus oportunistas detractores,
gracias a las estupideces de los petrificados y sus meretrices.

Sin merecimientos ni esfuerzos para que me escuchen
me apropio de la dignidad de los millones que se ofrendaron,
con la luz de su bien, para todos los pobres del mundo. 

No negaré los errores ni el tropel de las inconsecuencias
de alienados advenedizos, inmerecidos y oportunistas,
que soslayaron los principios de la ética revolucionaria,
nada niego ni justifico. Sí, en su nombre, se erigieron
monumentos al capricho de personales cultos
y atropellaron las ideas para espurios beneficios.

Me convocan las voces de los fieles, la sangre de los mártires
contra los profetas neoliberales y su pretendido final de la historia.
Alzo con rabia el verso varonil, y desnudo ante los diablos
doy cara enardecido: ya, listo para el desastre.


pichy

5 comentarios:

  1. Los versos largos, relentizan el ritmo del poema, consiguiendo una lectura apacible, sin embargo, yo hubiese utilizado encabalgamientos, para dar más énfasis a la idea.

    Es un buen poema, al que creo haber encontrado algo de sátira, aunque no estoy muy segura.
    Un beso.

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    1. Ah, pues sí, al final me auto-satirizo. Tienes razón, disculpas. Sí, porque al final me pasarán por encima.
      Beso

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  2. Muchas gracias. Sí, bien pueden utilizarse encabalgamientos. No es de mi intención, la sátira que puedas encontrar, no.

    Beso

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    1. Creo que en los poemas de versos largos son como caminos sin fin y, mucho me temo, que te ha de resultar más difícil "asumir la defensa del socialismo" con toda la caballería junta en a batalla, pues hoy se lleva "la guerra de guerrillas", la dispersión y el escaqueo, para dificultar al enemigo y si ha de caer uno, que no caigan todos juntos. En versos cortos hay más agilidad y tiene la ventaja que el ritmo de los tambores suena por todas partes y pillar en emboscada a los oportunistas.

      No obstante, me descubro ante su hidalguía de buen revolucionario. El poema es buenísimo.

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    2. Muchas gracias por tan ameno comentario. Simpático, el amigo.

      Abrazo

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