lunes, 6 de mayo de 2013

JARAMAGOS

Seco como un desierto sin dunas
atrevido corazón latiendo
como ventarrón que esparce huidas.

Frisos de hojarasca en la pared
como historia que se cuenta en arabescos
furtivo el tiempo, el espacio cano,
jaramagos salvajes que van creciendo
en la ribera del río y en las cunetas...
en el borde la vida.

Y se van marchando de dos en dos
los versos que antes cubrían los años
como tripletes de ideas amancebadas.

Silencio de cristal lleno de vaho
cuando el eco de la espuma cita poemas
y no acuden las palabras a la cita del aire
como dos enamorados que se separan;
la noche al hombre, el trigo ciego,
y una calma arrugada que toma formas
de los huecos del vértigo
que hay en el agua.

© Luis Vargas Alejo

5 comentarios:

  1. Me resulta estupendo, amigo. Un decir, que me llega, bien español —no preguntes el porqué—.

    Abrazos

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    Respuestas
    1. y si lo pregunto yo ¿por qué?

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    2. Pues, tengo que tratar de explicarte: quizás sea porque en los proteos, y otras linduras, él usa —o, a mi me llega— un lenguaje o un ritmo más internacional. Puede que al imbricarse más en la actualidad de España, al ir más hacia lo suyo, yo lo sienta más español en sus últimas creaciones. Me recuerde más a los poetas, o la poesía española. Qué sé yo. Será, que éste y otros me traen voces desde mi subconsciente. Dame un tiempo, para seguir escuchándolo…es como si fuera más a lo poético, y esto, lo acercara más a los grandes poetas de la madre patria. Nada, tienes que disculparme: que a fijo, no puedo decirte nada.
      Besos

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    3. ¿Y esto es bueno? la verdad es que español es todo lo que escribo, una mano de cal y otra de arena. Esta mañana, ¡mira tú! hice proteos rimados ¡qué cosas!

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