martes, 9 de diciembre de 2014

MUJER QUE NO SE DETIENE



Corre con la estirpe a flor de piel,
no espera mejores ocasiones
ante tanto derrumbe
y un gozo masoquista
le muerde los labios

No se le conoce nombre propio
ni domicilio,
pero amanece festiva
sobre su colchón de púas.

Algún día la invitaré a un café,
sólo, para los ojos, conocerle.





Pichy

2 comentarios:

  1. Un poema sintetico que me ha llevado a leer una metáfora de la vida, con su despertar en el final.
    Me ha gustado.
    Besos

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  2. Muchas gracias, amiga, me satisface que te guste.

    Besos

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