martes, 9 de diciembre de 2014

DEL FATALISMO GEOGRÁFICO



El oro hace hermosa la voz
—en estos tiempos retoricados
del infame neoriberalismo
y las estoicas confusiones,
que generan hombres indignados
o alienados pasibles
de quejumbrosos susurros—
a los tenores infaustos, que entonan
los cantos adormecedores
de las actuales sirenas del artificio, 
para contaminarnos el intelecto con el virus,
casi endémico, de la exquisita música
del fatalismo geográfico y su pandemia.

Acostumbrarse a las cuotas de llanto,
soportando las roturas inducidas,
es oficiar la consagración indigna
que ensalza el hambre de la muerte.

Un hombre que transpira sosiego,
cuando la fiebre le escala los gemidos,
se reduce hasta vegetar en lo insulso
de las calamidades versátiles
y, su única obra,
será la mísera sobrevivencia. 

Pichy

2 comentarios:

  1. El poema está retoricado
    quién lo deserretoricará
    el deserretoricador que lo deserretorique
    buen retodicador será.

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  2. Muchas gracias, amiga, Sí, en verdad le sobra mucha maleza al poemita —hay que simplificarlo—. Sobre todo, la 1ra estrofa es un retoricacidio!

    Besos

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