viernes, 18 de diciembre de 2015

PRÓLOGO INCUESTIONABLE


PRÓLOGO INCUESTIONABLE

¿Para qué caer el la aburrida dialéctica del prólogo, con una explicación racional de la obra desmembrando los poemas en versos sueltos y dejar al lector sin la incertidumbre, el asombro, el asentimiento y/o concordancia con el autor?

¿Por qué habría de exaltar las cualidades del poeta, del acercamiento, sencillez, claridad, realismo de la escritura y complicidad o dar los motivos que le llevaron a su creación?

¿De verdad es necesario tratar de sucumbir a la lectura, tras un análisis del claroscuro de una obra, que empuje a cualquier lector a algo que no esta entre sus preferencias, sólo porque la tristeza, la desolación, los amores deseados y fallidos, la cotidianidad, empujes y caídas, puedan tener una similitud con cualquier hombre que no sea el autor?

¿Por qué habría de atraer la atención con historias de crecimiento, madurez y esperanza, en aquellos que destierran la poesía o aburrir al lector y filántropo poético que descarta los poemas sin métrica, sin rima, sacados de los entresijos de la vida, con la melodía innata del sufrimiento del hombre y sin colorear sus vértices con música de marcapasos?

¿Por qué habría de enseñar a entender los versos, a salto de caballo, para encontrar la musicalidad cuando estos golpeen la tierra con metáforas, a aguantar la respiración cuando la ironía seque su incredulidad, o a anular lo obvio cuando la elipsis de mil vueltas?

¿Para qué buscar sólo la división en las silabas de los versos, la resta en sinalefas o la suma de los hiatos, cuando la poesía por sí sola, cuenta los sinsabores de la vida?

¿Por qué habría de explicar que la narrativa y la poética no están reñidas, que en un mismo libro
se pueden complementar al hacer llegar desde varios puntos de la literatura la misma riqueza?

¿Acaso la prosa no contiene drama, soledades, tristezas, amores, desamores, lucha, empujes,caidas, crecimientos, esperanzas...?¿Acaso la prosa no contiene poesía?

Por eso y solo por eso, se debería leer “Desde el hueco de una ventana” de Luis Vargas. Al finalizar la lectura, cualquiera puede ser su nuevo prologuista, aunque este no sea erudito, crítico literario o director editorial, pero si lo fuera, encontrará carnaza. 

Begoña Martínez Bermejo

3 comentarios:

  1. Esto es un buen prólogo (sólo habría que corregir algunas frases algo largas y sería perfecto)

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  2. Pues si te gusta,y no encuentras nada mejor -que seguro lo hay. Pichy, si lo lees date por aludido-y deseas corregir, es tuyo. Lo he hecho con mucho cariño y no para que acompañe tus letras, pues estas ya hablan por sí solas.
    Haz con este texto lo que creas conveniente, sin obligaciones, tomalo como mi humilde regalo de Reyes.
    Besos

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  3. A mí me ha resultado un Prólogo muy original, amiga. Que habla muy bien de tu inteligencia y agilidad mental. Marca diferencia con todos los prólogos que he leído...es, realmente, incuestionable; pero, en su originalidad, encuentro su mayor mérito. Hacer algo diferente a lo común, y hacerlo con tino, siempre es destacable. Te felicito.

    Besos

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