viernes, 14 de febrero de 2014

Poemas

Están los que tienen su basura,
es cierto. Una vez más
con la mierda sobre el papel,
pero te sientes limpio
de tanto lodo, de las miradas sucias,
de las risas huecas y dedos escarbadores
de nariz,
ya sabes, de sufrir como persona.

Otros, que te pillan por sorpresa
un día de lluvia en la para del bus,
los que escribes en un pañuelo
prestado, los que tapan la calavera
del paquete de cigarrillos
que te acabas de fumar.

Por último, los poemas con sobredosis
de franqueza, los infectos de rabia,
los soberbios,
sí, en los que te mojas,
los que temen la muerte
y la vida en soledad

esos, poeta, mejor
que no lleven tu firma.

Begoña  Martínez Bermejo.

15 comentarios:

  1. Magnífico poema, amiga.Vas al lado oscuro con maestría. Denoto que estás alcanzando una altura poética de encomio. En este poema me recuerdas a Víctor Fowler —mi preferido—, por lo existencial de su discurso.
    Éste, poetisa, quisiera que llevara mi firma.
    Qué tengas un bonito día, con mucho amor.
    Besos

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    1. Muchas gracias, amigo. Muy halagadoras tus palabras.

      Besos

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    1. toda la razón del mundo...
      dudaba entre excavar y escarbar, y la lié excarbando
      ahora mismo lo cambio

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  3. Si lo he visto, pero como le veo tantas arritmias e incongruencias conceptuales, no me he atrevido a comentar o a meterle mano. ¿dónde ves tú a Victor Fowler aqui?
    Para empezar a discutir, no le veo sentido a esto:

    Están los que tienen su basura,
    (es cierto)-esto sobra-. Una vez más -esto también-
    con la mierda sobre el papel,
    pero te sientes limpio
    de tanto lodo, de las miradas sucias,
    de las risas huecas y dedos escarbadores
    de nariz,
    ya sabes, de sufrir como persona.
    ------
    y el resto no tiene sentido, aunque lo parezca. Vamos a ver:
    los que tienen basura ¿son los que tienen la mierda sobre el papel? "y te sientes limpio" ¿quién ellos o tú?

    Creo que habría que decirlo de otra manera -y no me pregunteis cual, sudarlo vosotros y después hablamos-

    aquellos que tienen basura
    te sientes limpio...

    de verdad, de verdad, que no tiene sentido.

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    1. Bien, ahora que lo leo detenidamente, veo que tienes razón. Mañana me pongo con ello y os comparto mi taller, ahora me voy a descansar que ya no me tengo...
      Besos

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  4. Pues, aunque los miércoles no trabajo, estoy aquí; porque se me rompió la PC de la casa y he venido a ver si pueden salvármela. Si bien, la primera estrofa —aceptémoslo—, adolece algunas incongruencias: es asunto de quitar o reestructurar la misma —por ej, puede eliminarse el segundo verso y recomponer el tercero; para clarificar—. La idea de que existen los poemas donde dejamos la basura, toda la porquería, las fealdades de la existencia y algunos de sus actos vulgares y comunes —que sufrimos como personas, entes sociales—: no es ciencia ficción, ni realidad virtual, es una materialidad objetiva de vertimiento de lo sucio, con lo que estamos obligados a vivir, y tratamos de liberarnos abandonándoles sobre una hoja de papel. El resto del poema, me resulta sólido. Que el poema se puede reescribir con mucha más arte, o con más claridad, o vuelo, o mejor sintaxis…seguro que sí, hasta me atrevo a decir que pocos poemas —en toda la historia de la lengua española— pueden darse el lujo de ser inmejorables. Es decir, entiendo que puede —y hasta debe— trabajarse la primera estrofa (sin apartarse de la esencia —porque, me resulta atinado lo que sugiere). El resto del poema, me sigue resultando estupendo. Sé que estamos para analizar e ir hasta el detalle; pero, lo reconozco, adolezco de comentar sobre la primera impresión —sobre todo, cuando me causa alguna emoción—, me cuesta acercarme como crítico; que es lo que corresponde en nuestro caso, porque la Senda es nuestro taller, y, bien sé, que tú en tu sapiencia y mayor experiencia, sabes controlarte y analizar en ¨frío¨ —como debemos hacer—. Incluso, no lo puedo evitar, leo los poemas a ¨mi forma¨, omitiendo hasta algunos errores, leyendo más imágenes y formas conceptuales y filosóficas, que palabras y semánticas. En fin, me atengo a cómo el poema se realiza en mí; miro el bosque, sin detenerme en los árboles, así como los neófitos miramos, sin observar, una pintura, sin poder decir nada más allá: de me gusta o no me gusta —imposibilitados de explicar el porqué—. Claro, esto tengo que superarlo para honrar tus enseñanzas y esfuerzos: lo sé, estoy consciente de ello. Y, cada día, estimo, lo logro más; pero, no siempre, y mis análisis son tan intermitentes como la calidad de los poemas que trato de escribir. Víctor Fowler , es de esos elegidos, que logran escribir tal hablan o viceversa. Te pones a leer un ensayo de él y tal parece que lo tienes frente a ti, conversando contigo, como un amigo. Por igual, resulta con sus poemas —donde gusta tratar la cotidianeidad desnuda, a sus ojos, por supuesto—. En este poema, me sucede —me parece— escuchar a Bego, comentándome, dándome sus opiniones, sobre distintos tipos de poema y las ocurrencias que llevan a sus nacimientos, y, por último, recomendándome no escribir, o cuidarme de hacerlo, o de las consecuencias de algunos tópicos y el grado de sinceridad.
    No es mi fuerte la reescritura de un poema —menos a vuela pluma, y con la cabeza algo tonta; porque, la rotura de la dichosa PC, ha desbaratado mis planes de hoy, y me siento fatal—, pero me atrevo a una idea, sin detenimiento alguno, expongo tal se me ocurre, veamos:

    Están los que tienen su basura, (tengamos, por implícito, que hablamos de poemas)
    esos en que dejas la mierda sobre el papel,
    para sentirte limpio
    de tanto lodo, de las miradas sucias,
    de las risas huecas y dedos escarbadores
    de nariz, ya sabes,
    los de sufrir como persona.

    Ya sé, que lo procedente, sería copiar el poema y dedicarle un tiempo de análisis, hasta llegar a lo medular; pero, no quiero dejar sin respuesta tu llamado. Ya tendré que dedicarle más tiempo, pero, no quiero partir sin comenzar la discusión…adelante! Ya estamos en combate —como dice uno de los versos, que el llamado Poeta de la generación del Centenario, leyera a los asaltantes del cuartel Moncada, el 26 de julio 1953, momentos antes de partir al Asalto de la fortaleza—.

    Mantengo, con toda sinceridad, que pondría mi firma, con sumo gusto, al pie de este poema.

    Fuerte abrazo

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    1. Muy buen análisis, pero no pongas tu firma en el poema porque se ve que es de Bego. Tiene, claramente, su voz, su sello.

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    2. No se puede negar que eres muy simpático.

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  5. La primera estrofa modificada, y creo haber solventado bastantes arritmias.

    Están los que contienen basura,
    esos que impregnas con mierda el papel
    cuando necesitas limpiar el lodo,
    las miradas sucias, las risas huecas,
    los dedos escarbadores de nariz...,
    esos, los de uso descontaminante.

    Otros, que te pillan de imprevisto
    un día de lluvia en la parada del bus,
    los que escribes en un pañuelo
    prestado, los que tapan la calavera
    del paquete de cigarrillos
    que te acabas de furmar.

    Por último, los poemas con sobredosis
    de franqueza, los infectos de rabia,
    los soberbios, sí, en los que te mojas,
    los que temen la soledad, la muerte.

    esos, poeta, mejor
    que no lleven tu firma.

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    1. Ahora ¡increible! muy buen poema.

      (Cuando daría yo
      por escribir un sólo verso
      que no se pudiera escribir
      pero se viviera intensamente.

      Pero con intensidad
      tu escribes lo que vives,
      con una facilidad
      que puede servir de asombro
      -como una experiencia de moderación-
      a los grandes maestros
      que, con falsa humildad, no presumen
      pero pasan sus versos por las pasarelas
      para presumir sotto-voce y ser aplaudidos
      sumidos en la fría técnica
      y no en el talento.

      Tu tienes talento y virtud
      de auténtica poeta.

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    2. Muchas gracias, por atribuirme tales facultades, se que me quereis, pero sé cuales son mis limitaciones... disfruto compartiendo con vosotros, sois mi mejor (y único) público -para qué más-

      Besos

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    3. Pues, el señor tiene más razón que Razonón. Eres muy buena poetisa. Besos

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  6. ¨Más mejor¨, amiga. El poema es tan bueno que agradece cualquier mejora. Besos

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