martes, 22 de julio de 2014

LA PÁGINA EN BLANCO



Presumo que la poesía no tiene ganas de mí
y no sé qué hacer con estos versos
petrificándose ante la ausencia.

Me tienen otras premuras
seducido por sus ansiedades.

Desprotegido para tantas inauguraciones     de estos vaivenes
de la criminalidad intelectual
donde la filosofía se confunde
y todo fue revés.

Los versos endurecidos en la mente
se niegan al estreno ante las luces.
Muere otro día frente a la página en blanco;
porque he borrado todos los improperios,
donde versos de amor pretendía,
y me he quedado sin poema.

Pichy

2 comentarios:

  1. Me he convertido en arreglador de versos, pues yo leo a mi manera, lo que está en blanco:

    Presumo que la poesía
    no tiene ganas de mí.

    No sé qué hacer
    con estos versos
    que petrifican
    la ausencia.

    Nuevas premuras me vienen
    seducido por sus ansiedades
    desprotegido por tantos vaivenes
    que inauguran
    la criminalidad intelectual
    confundiendo la filosofía
    con el arte.

    Los versos endurecidos
    en la mente se niegan al estreno
    de luces claras.

    Muere otro día frente
    a la página en blanco;
    porque he borrado
    todos los improperios,
    donde versos de amor pretendía,
    y me he quedado
    sin poema, poemizando.

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  2. Muchas gracias, amigo. Es que, entre tus habilidades poéticas, está la de reparador de poemas. Noto y copio recomposición. No me gusta como terminas; pero, lo veré cuando le de taller.

    Abrazos

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