martes, 1 de septiembre de 2015

MIEDO



Tengo que aferrarme a un después

o terminaré envidiando la vida de mi perro.


A veces tengo miedo de seguirme engañando,

que a la inocencia de la juventud

se sume la candidez,

las conformidades de la edad.


Miedo de que mis palabras

me disfracen
                              o se me agoten.


Ya me desencuentro  en la niebla

de algunos días

que no revocan los usos,

mintiéndome los soñados triunfos.

Pichy

4 comentarios:

  1. El poema me ha gustado mucho. Un poema de advertencia; agotamiento de una lucha interna sin resultados. Así me llega.

    La estrofa con la que comienzas habla por si sola, tajante, directa...es muy buena y en mi opinión la veo más en el final de poema, para sentenciar.

    Besos

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    1. Muchas gracias, amiga. Sí que es un poema vivencial. Noto observación. Beso

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  2. Buen poema intimista. No creo que haya que cambiar de sitio ninguna estrofa

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