miércoles, 16 de abril de 2014

Reparos de estaciones



Reúnense con la fisonomía
alambicada de carbones
hacederos del diamante
y esa luminosidad de los desnudos
desafiando la muerte,
cuando el verano nace.

Paz de cuerpo en el invierno
guarda ya las sombras del estío
a quien sueña la primavera,
batallando los artilugios
que mantienen las flores en su jardín.

Los cuerpos en el otoño envejecen
entre las malas sombras
de la desidia calmadora y asesina.
Agrúpense con las displasias
expuestas, para descubrirse
las lepras del cansancio
y el desconsuelo.

No hay primavera, si no hay palabras
nuevas para designar los pájaros
que anuncian la aurora,
antes de la primera luz. 

Pichy

7 comentarios:

  1. Estimados, este poemita lo encontré en mi búsqueda de recuperación —tiene fecha del 04 feb— y no sé si ya se los presenté. Abrazos

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  2. Sí hay primaveras, pero casi que no las sentimos porque nuestra edad está en el otoño.

    Me remueven el alma tus poemas

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  3. Sí, dije "el alma" como expresión conocida para hacerme entender y para no ser retorcido. Diríamos la emoción, el sentimiento del ser, el espíritu que me transmites, o el olor a las esencias nobles que no se ven ni se tocan, pero se sienten.

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  4. Ah, bueno —así, sí—No vaya ser...
    No, sé que no puedes contagiarte con nuestras amistades ¨de las almitas¨.
    Ok.
    Gracias + Abrazos

    Sí, que ya estamos en un otoño perpetuo...sino encontramos la fuente de la Eterna Juventud...estamos perdidos!

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  5. Sí que hay primaveras, inviernos, veranos y otoños, pero sois poetas, y los poetas viven enamorados del otoño, lo demás son aventuras de riesgo (...)y no es que no tengais edad para ellas, es que sois inteligentes. Mientras no entreis en un perpetuo invierno, hay vida.

    Debería asociarse el otoño, con el amor y dejar la vejez, lo antiguo y demás temas afines, para otra estación. Los colores que simbolizan el otoño, son cálidos, arropan. La caida de las hojas, no mata, sino que perpetua la vida del árbol, etc.
    Qué bonito es el otoño!!
    La primavera no tiene juventud, tiene la proeza de matarte de hambre o peor aún, acabar en un quirofano, para terminar con las carnes magras, que se acumularon durante el largo invierno (comidas caloricas que mantienen el cuerpo activo), ante otros ojos, en la estación siguiente.Tiene apariencia y poco realismo, como el verano donde el calor agota, quema, deshidrata...

    El poema está muy bien, amigo. De un realismo muy metafórico.
    Besos

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  6. Muchas gracias, amiga, por el ameno comentario.

    Bno, por acá, se distinguen muy poco las estaciones...podemos decir, que vivimos en un eterno verano.

    Besos

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