viernes, 4 de abril de 2014

RELATOS DE LA VIDA

1

Si pudiera descifrar mis sueños
sin que fueran pesadillas de abandono,
holocaustos de noches en vela
en trifulcas conmigo mismo,
como cuando alguien tiene hambre
y no puede comer,
por alguna causa que de él no depende
y reclama con los ojos
un plato de cariño que nadie da,
porque no le ven, o él desprecia
por orgullo.

Tiene miedo.
2

Hoy se alza un nuevo hito
en el parque de la Senda,
la que cruza de parte a parte
el mapa de la esperanza.

La niebla del choperal
se ha de disipar en la primavera,
con el juego de los niños,
con la canción del compañero,
con la libertad del aire
que borra los suspiros
y los colmos estúpidos de creer
que las cosas han de ser y estar
como yo quiero.

Nadie recibe si no da
y quién se engurruña y ofende
proyecta sus insatisfacciones
en los espejos refractarios
donde evita  mirarse.
3

Hay un torrente que separa las orillas veladas,
incomodando a los unos y a los otros
una dialéctica de opiniones satíricas
expresadas bajo la bandera mágica del derecho
y la libertad,
raíz que siempre produjo las grandes guerras
por caprichos, insatisfacciones y amargas
experiencias de la vida, que proyectamos
sobre los otros.

Queremos poseer a quienes nos rodean
y que sean como nosotros creemos que deben ser
y que hagan lo que nuestra ética nos dicta
sin tener en cuenta que los otros buscan la suya
y ningún gobierno, religión, tutor o padre
tiene jurisprudencia sobre su destino
porque los destinos no están ni en las banderas
ni en la sangre.

Copiamos del poderoso para ser fuerte
y jamás imitamos al plebeyo en su inocencia
aunque nuestra falacia nos incita a actuar
como auténticos plebeyos vulgares
al pensar que la razón es nuestra, que somos
los mejores, y todo aquel que no esté
de acuerdo conmigo, no es mi amigo,
sin darnos cuenta, que todos, somos diferentes,
ni mejor, ni peor, sino distintos,
pero necesarios para completar un todo
del que formamos parte. Sólo parte.
4

Trepa la hiedra,
recuerdos presencian el presente
como hitos de espacio-tiempo
bajo una pamela de helechos.

Bajo la sombra se acumula el pasado
y la eternidad descarna a los muertos.

La pared de la casa y el hogar sencillo
está en el sombrero que te pones
para presumir de elegancia superior:
un caballero disfrazado, sin caballo
y con espuelas.

Laberinto de quereres, coplas de la vida,
trompos de querubines como materia de futuro,
pero la hiedra, ¡ay, la hiedra! la dejaste secar
porque creías que era más bella que tú
y la soledad te envolvió con sus ramas
porque no buscaste dar amor, sino recibirlo,
no buscaste a la persona, sino sus cosas.

Pero la hiedra persiste y brota, a pesar
de nuestros caprichos y deseos
y va escribiendo en sus hojas la historia
de tu existencia que nada tiene que ver
con la realidad tan contraria que deseas.

Vives huyendo de ti mismo.

© Luis Vargas

5 comentarios:

  1. Poema abarcador, que me resulta muy bien logrado.
    Donde, te dices y dices —de lo personal a lo general; en que socializas tu pensar—, enunciando y sentenciando con buen tino y ritmo.
    Buen poema, amigo. Abrazos

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    1. Gracias por tu comentario. Te echo mucho de menos...

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    2. Pues, ya estoy aquí con vosotros. Aunque, vine con las manos vacías; porque, no alcanzó el tiempo.

      Les abrazo

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  2. El primer poema son "sueños" con características del siglo XIX, irracional, insociable, incalculables como las deudas que empobrecen las ilusiones y el seguir adelante. Un poema que no solo son malos sueños, sino pesadas realidades con las que uno se acuesta y se levanta continuamente.
    Me ha gustado.

    El segundo poema lo veo como una advertencia..., me gusta su ritmo, aunque "de los colmos estúpido de creer" no cuadra el número, habrá sido un lapsus.

    Tercer poema, una gran descripción social de la que no somos conscientes, por incomprensión. Te paras a pensar un poco en todo esto, y qué mundo más egoísta construimos...

    El cuarto poema me parece fantástico, donde siento una voz desgajada, que se va apagando al escucharse en su propia verdad, una voz franca.


    Los cuatro poemas, hilan muy bien. Son la critica a la sociedad y a uno mismo.

    Besos

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    1. Muchas gracias por tu análisis y tus opiniones. Ya rectifiqué el 2º poema.

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