sábado, 7 de diciembre de 2013

EL OLIMPO PETREO DE LA SOLEDAD

Han opuesto las razones, mirando a los hemisferios,
dándose entre ellas la espalda, como desamor en duelo
con las pistolas cargadas, esperando la señal, diez
pasos, dos disparos, y será el razonable el vivo
y el descerebrado el muerto.

Y se perderá la razón en la sabana, en el Olimpo pétreo,
en el poder magnífico del bruto, en el que más pueda,
sin saber que el logos es un arma, más potente que la piedra,
las flechas o las balas, que usado por la lógica y la ética,
solidaria, será un cañón de armonía que dispara con certeza,
bienestar sin vasallos ni señores.

“El privilegio del hombre es haber nacido” como campo de trigo
con mies doradas, como espigas unidas en haces hermanas
entre hiervas perversas que especulan con los campos
arrasándolos con detritos para que yazgan las siembras
de la miseria.

Necesito que me hables y yo te escuche, para saber que tu voz
no es propia de las quimeras, ni de trinidades vanas,
necesito no ser rehén del silencio solitario, ni estar por estar estando,
como quién no está, prendido en un vacío de ausencias,
solo y acompañado, solo, solo, solo.

© Luis Vargas

5 comentarios:

  1. Me resulta muy bien el poema, amigo. Noto que usas versos largos, y con mucho ritmo. Qué bien!

    Abrazos

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  2. Usé versos largos
    porque tenía mucho
    que decir,
    pues cuando utilizo
    los cortos
    es que tengo que decir
    muy poco.

    Cuando me callo
    y guardo silencio
    es que tengo mucho
    que decir
    o porque lo dije
    ya todo
    o poco o nada
    y quedé vacío.

    Me alegra que te haya gustado este poema, que no es otra cosa, que palabras de soledad...

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  3. Bno, amigo, es que los poemas suelen ser eso mismo.

    Abrazos

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  4. Bien, gracias. Los poemas son el abrazo a un sueño

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  5. Sí, es una buena definición. Abrazos poéticos

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