lunes, 2 de noviembre de 2015

Robinson

Bandadas de versos
sobrevuelan el océano
sacudiendo restos de tierra.

Pretextos
que, con pleamar,
arrojo contra los acantilados
y baño con poemas de espuma.

Sí, cuando se naufraga
en esta isla,
te conviertes en un Robinson...

pero, no hay viernes,
amigo,
sólo, pluma y papel.

Begoña M. Bermejo

11 comentarios:

  1. Se me da bien logrado el poema, amiga. Muy atinado el lanzarlos con la pleamar

    Besos

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  2. Pues si no te escribe Pichy ni veo el poema, porque a mi correo no ha salido...Me gustó

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    1. Te creo, a mi también me pasa y se me van a la carpeta de spam, por qué será?
      Besos

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  3. Dos comentarios, al comentario del maestro:

    1.- Es lo que yo digo. Me gustó...no deja de ser un comentario profundo.
    2.- Ya sé el porqué, siempre queda algún que otro poema mío sin comentarios...han de estar en su carpeta de Spam —quizás, sea porque son de spamtosos—.

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    1. Sí, estos comentarios tan profundos, se me adentran tanto, tanto que no se donde buscar.

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    2. En el fondo del mar, matarile, rile, rile, en el fondo del mar, matarile, rile, ron...

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  4. Ah! Ya va el maestro en cuenta regresiva...

    Bien dicen que la ancianidad es una especie de niñez, con la diferencia, de que no se reciben mimos.

    Ala, ala!

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  5. Cigarrilo entre los dedos
    la vida pasa,
    esperando el otoño
    en aquellos países
    donde no hay estaciones
    y sin embargo, el tiempo,
    no deja de asegurar
    que la hoja caduca
    se cae del árbol
    dejando que los niños
    envuelvan sus sueños.


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    1. Vaya, que estás prolífico, amigo mío. improvisas un poema...en lo que yo me fumo un cigarrillo. Te felicito

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