lunes, 17 de junio de 2013

ESTACIONES

Mañana,
ocupará el sol un poco más la valla
y después pasará la frontera
sin que apenas lo perciba.

Vendrá el solsticio vertical y el calor
y cuando pase
volverá el equinoccio de otoño
y la luz tenue de las hojas amarillas,
y volveré a sentir el frescor de los años
sin apenas darme cuenta.

Así es la vida: un circuito de luces
que cambian de lugar
y unas exageradas sombras que ocupan el espacio
para que en la linde de ambas crezca
el cactus y la flor de lis
y más allá, la bohemia.

© Luis Vargas Alejo



2 comentarios:

  1. Me resulta un poema estupendo, amigo. Abrazos

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  2. Una ruleta de sombras y luces, que gira y gira...
    Estupendo,me ha gustado mucho.
    Besos

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