lunes, 6 de octubre de 2014

Anacorético


Quedan fondos por conocer,
aún el mar guarda sus misterios
y la muerte, cotidiana, es sorpresa
ante la infinita presunción.

Aún sondeamos el oráculo de Delfos
cuando se interponen los abismos
de las dudas milenarias,
porque las costumbres nos esclavizan
y se buscan los párpados de dios
para hacernos la esperanza del alivio,
sincréticos hasta la médula.

No hay edad para la muerte,
desde la primogénita luz
nos adviene el recelo
por la taxativa magnitud del vacío
que nos condena a la inercia
y la negligencia de buscar fuera
temerosos de nuestros adentros.

Fue por conveniencia, más que necesidad,
que un hombre rubio
impuso a dios su semejanza.

Pichy

domingo, 5 de octubre de 2014

EL TIEMPO Y LOS RAYOS

Pasa el tiempo como el rayo
y suena el trueno, después, expectante.

Nada hay tan veloz como el tiempo
a pesar de su bruma espesa.

Los caminos construidos por el hombre
son todos de artificio.

La naturaleza alberga una cosmogonía compleja
entre vías y destinos naturales.

Quienes modifican Los Apalaches,
los mares, las playas, los manglares,
las selvas, planicies o desiertos
están locos.

El tiempo pasa como el rayo
y la luz que traspasa los vidrios
confirma que, de pronto, de joven
te haces viejo.

Y, sin embargo, no por tiempo,
se alcanza la sabiduría.

© Luis Vargas

LOS PERROS CUANDO LADRAN...

Bajo los entramados ramajes
la selva está poblada de jaramillos,
pájaros de colores, serpientes, búhos
y algunas claras de caminos falsos.

Viajamos sin descanso
buscando no se sabe qué entre lianas,
entre poemas nocturnos
con la luz antiniebla encendida
para ver los contornos imaginarios
donde se esconden los sueños melifluos.

Yo me suelo quedar en la hamaca
bajo el porche de la casa de madera,
pues al horizonte
no se llega nunca, cuanto más te mueves,
más se distancia.

Los perros cuando ladran, tienen miedo.

© Luis Vargas

miércoles, 24 de septiembre de 2014

La ciudad

La ciudad

He recorrido la misma ciudad
durante más de treinta años.
Esa urbe de bifurcaciones
repleta de vidas anónimas,
errantes.

Calles con miradas en los charcos,
escaparates o lunas de coches,
disimulando transparencias.

Bancos vacíos, aceras con hambre
de compasión, aledaños a la frivolidad
de la venta de carne...

No recuerdo un tiempo
en el que me sintiese fugitiva.

Begoña M. Bermejo

Cristales de hace 20 años

Cristales de hace 20 años.

Distorsionados rostros,
tras copas
rebosantes de alcohol,
embeben el respeto,
la ética, la coherencia
humana.

Territorio inestable
-zona cero -
en el que arriesgar
algo más que la propia vida,
proyectan ajeno porvenir.

Yo formé parte de todo eso, lo intuyo,
cuando aparto cristales
rotos de sueños,

persisten las esquirlas.

Begoña M. Bermejo

martes, 23 de septiembre de 2014

ASÍ COMIENZA

ASÍ COMIENZA

Hoy llueve.
Se anuncia el fin.

El fin del cálido albor
a orillas del mar,
en la ladera de un monte,
entre edificios
de la atropellada urbe.

El fin de las cosechas
a falta de tiempo
de guarecer la vid inmadura.

El fin del verano
y eventuales huéspedes.

El inicio del poema.

Begoña M. Bermejo

jueves, 18 de septiembre de 2014

URGEN LOS GRANDES POETAS MUERTOS



A partir de la clausura y la insolencia
fraguan sus crónicas de ambiguo lenguaje,
exhiben lauros de exangües victorias
sobre la insignificancia de sus doctrinas,
discursan afectadamente las mentiras precisas
que embelesan a los desposeídos
asombrados de la pulcritud de sus tribunas
y la musicalidad de las palabras.

Urge revivir los grandes poetas muertos 
que hicieron de sus versos banderas,
aquellos ilustres esclarecedores
que despertaron pueblos o glosaron
sus dolencias en poemas combatientes.
Hay que emular a Vallejo y Benedetti
para que los parias respiren algo más
que azufre y viejas carencias.

Se necesitan nuevos poetas
enardecidos en revivir la gloria
de los indispensables difuntos poetas
del hambre y la intemperie,
para que ocluyan las débiles voces
de los amanerados pitucos de la concordia
que siguen zurciendo los poemas del alma,
sacrificando al cisne de Darío
junto a las azules pupilas de Bécquer.

Pichy

martes, 16 de septiembre de 2014

Retomando el verso

EQUILIBRIO 

En los momentos de júbilo,
siempre hay un psicópata
aguardando, con la escopeta
que jubila el instante.

No, no es desazón. Eso sería un aperitivo
frugal, en el plato de la subsistencia;
lo más sencillo es pensar,
que el desequilibrio, equilibra la balanza.

La total inclinación hacia el bienestar,
puede ser peligrosa.
La total inclinación hacia el infortunio,
es mortal.

Begoña M. Bermejo



lunes, 15 de septiembre de 2014

Narcisismo imperial

Perderás. Solventarás con la violencia 

 —tal vez con el deslustre o el desaire de los tuyos—

a esta exaltación superflua de admirarte: 

tu pasión por el dinero y los arquetipos 

tu rencor a las fértiles palabras 

y la apostura irreductible

de los altos ideales, 

te sucumbirán contra las islas.

Porque el odio será una isla

—créelo—. 


Sufragarás con tu derrumbe 

esta desnaturalizada coacción 

este mezquino y  perverso afán

de corromper el espíritu:

Cuando todas las verdades

que deben salvar al mundo

quepan en un breve poema.


Pichy

SALUDOS

Desde Granada
pasando por Azuqueca de Henares
camino de Santiago de Cuba
he recorrido en tres días
la costa sur mediterránea;
y pasando al Atlántico
crucé con Colón la ruta del Nuevo Mundo
hasta llegar pacíficamente, al Pacifico,
señalando con mi dedo Tierra Firme
con la imaginación de un poeta
que os brinda amistad y regocijo.

El sol curó mis heridas.

© Luis Vargas